Definición de cristiano:
CRISTIANO es una persona como Cristo. Uno que cree en Jesucristo. Uno que demuestre en su vida las enseñanzas de Cristo.
gr. jristianós, "un seguidor de Cristo").
Nombre que se usó por la vez en Antioquía de Siria para describir a los
discípulos de Jesucristo ( Hch. 11:26 ). El texto no aclara quién originó el término. Se piensa que sería difícil que lo adoptaran los mismos Cristianos, aunque una antigua tradición nombra a Euodias, el primer obispo de Antioquía, como el originador del término.
En tiempos de Nerón, los Cristianos eran conocidos en Roma por el nombre de jrestiánoi. Como el término Cristo no significaba nada para los romanos, mientras que el nombre griego Restos era muy común entre los esclavos, el pueblo de Roma pudo haber pensado que los cristianos eran seguidores de algún Jresto, porque las palabras jristiánoi y jrestiánoi apenas se distinguían al oírlas. De cualquier manera, parece que fueron los paganos quienes por la vez aplicaron el término a los seguidores de Jesús, sin duda como un apodo para expresar burla, aunque para los Cristianos llegó a ser un nombre honorífico. La palabra aparece además en Hch. 26:28 y 1 P. 4:16.
MARCOS 10:17-31
Hoy en día existe tanta confusión y tantos modelos equivocados, que en realidad debemos tener mucho cuidado el modelo que asumimos para nuestra vida cristiana.
En la actualidad podemos contar al menos tres tipos diferentes de Cristianismo que se vive en la Iglesia.
Es muy importante que ubiquemos nuestras propias vidas en uno de ellos para que tomemos una decisión final y definitiva respecto a que clase de cristiano queremos ser. O que tipo de cristianismo queremos vivir y que vivan nuestras familias e hijos.
1. CARACTERÍSTICAS DEL CRISTIANO NOMINAL:
• Aceptó a Jesucristo en su mente y quizás en su corazón, pero no está dispuesto a hacer algún compromiso con Él o con la Iglesia y mucho menos renunciar a sí mismo. (Fútbol, amistades, costumbres, ideas, etc...).
• Se congrega pero no busca más de Dios.
• Escucha los sermones y cuestiona en su mente lo que oye.
• Su vida de oración es mínima aunque esté sirviendo en algún área de la Iglesia, eso le da estatus social y es el motivo de su servicio, ¡Ser visto!
• Lee la Biblia pero no para aplicarla en todas las áreas de su vida, sino para adquirir conocimiento simplemente.
• En general vive religiosamente, pero tolera el pecado y hasta algunas veces lo justifica. GALATAS 5:9 nos indica que “Un poco de levadura leuda toda la maza”. No importa cuan pequeño sea el pecado siempre es suficiente para destruir una vida si no nos arrepentimos y cambiamos de dirección.
2. CARACTERÍSTICAS DEL CRISTIANISMO DE DOBLE ANIMO
• Ama a Dios y desea más de el pero a veces abre puertas al enemigo y entonces pierde su gozo y su santidad. Existen varias maneras de abrir puertas al enemigo. A) Con mentiras o verdades a media
B) Mirando algo que no nos es permitido mirar.
C) Deseando algo que no nos pertenece.
D) Criticando o murmurando de los demás.
E) Dándole lugar a los malos pensamientos.
F) No sometiéndose a los padres, autoridades, pastores o líderes, etc...
• Se congrega a veces con mucha alegría y otras veces por obligación, cuando uno lo ve, lo ve apagado, sin brillo. No cuida su gozo NEHEMIAS 8:10
• Se deja vencer fácilmente por las pruebas y los problemas, deja todo lo que inicia por la mitad. Veamos que dice Jesús sobre los problemas:
A) Ten paz, Él ya venció JUAN 16:33
B) Ten animo. Jesús da ánimo MATEO 14:27
C) Dios nos esfuerza, ayuda y sustenta ISAÍAS 41:10
D) Él prometió estar con nosotros todos los días MATEO 28:30
• Se siente culpable de todos sus pecados PROVERBIOS 28:13 dice “El que encubre sus pecados no prosperará, más el que los confiesa y se aparta (dos pasos) alcanzará misericordia”. Luego no hay ninguna razón para sentirnos culpables si nos hemos arrepentido de corazón. La Sangre de Jesucristo nos ha limpiado... Veamos que dice Dios sobre nuestros pecados:
A) El borra nuestras rebeliones y no se acuerda más de ellas. (ISAÍAS 43:25).
B) Es se deleita en hacer misericordia (MIQUEAS 7:19) pero no por eso debemos perseverar en el pecado (ROMANOS 6:1-2)
3. CARACTERÍSTICAS DE UN CRISTIANISMO RADICAL
Aunque la palabra radical no aparece en la Biblia, Dios desea que seamos RADICALES. El Espíritu Santo dice APOCALIPSIS 3:15 “Ojalà fueses frío o caliente....” Jesús menciona en LUCAS 11:23 “El que no es conmigo contra mí es y el que conmigo no recoge desparrama”
Las características de un cristiano radical son:
• Vive hambriento de Dios, cada día busca más de su presencia, busca vivir en esa presencia permanentemente.
• Vive en santidad, es muerto al pecado, ya renunció a todo pecado. GALATAS 2:20; 2da. TIMOTEO 2:19; 1ra. JUAN 2:6
• Ha confesado todos sus pecados y se ha apartado de ellos PROVERBIOS 28:13. Tampoco se condena más por ellos.
• Se alienta y alimenta del gozo del Señor. Siempre vive en ese gozo. SALMO 16:11.
REFERENCIA SOBRE EL CRISTIANO DOBLE ANIMO – CRISTIANO LIGHT
“Porque Dios no nos dio un espíritu de timidez, sino un espíritu de fortaleza, de amor y de buen juicio” (2ª Carta de Pablo a Timoteo 1:7)
Tienen un perfil psicológico y espiritual muy particular. Se trata de personas que se autodefinen como cristianas, que están relativamente bien informadas, pero con escasa adecuación de su conocimiento teológico a su nivel de formación profesional. Son personas muy pragmáticas, abiertas a diversos campos de interés cultural, político, artístico, etc. pero con dificultad para trascender lo epidérmico del compromiso. Es un tipo de personas que tiende a tornar todo a su alrededor un poco volátil, etéreo, liviano… banal, permisivo.
Viven una especie de evangelio también “light” o “descafeinado”. Un evangelio que no es sal ni fermento en la sociedad. Que se ha tornado insulso, incapaz de otorgar sabor… En palabras del Nazareno, que sólo sirve para ser echado a la basura o para que lo pise la gente (Mateo 5:13). Han convertido al eu-angelion (buena noticia) en un dys-angelion (mala noticia). Por el bautismo creen que la fe les convirtió en privilegiados, cuando en realidad en el cristianismo todo es responsabilidad y no privilegio. Porque esa fe que tienen no es para que se salven ellos, sino para que les sirva como fermento, como algo a comunicar a los demás. Como una buena noticia ante las grandes preguntas (sobre la vida, la muerte, si amar vale la pena, si el malvado tiene la última palabra, etc.) que hoy se hace la gente.
Desgraciadamente han sido poco atentos a aquello que el profeta escribió de la Iglesia de Laodicea: “Conozco tus obras y no eres ni frío ni caliente. Ojalá fueras frío o caliente, pero como estás tibio y no eres ni frío ni caliente he de vomitarte de mi boca” (Apocalipsis 3:15.16). Es el tipo de cristianos típicamente tibios que creen estar en el justo medio; creen no haber caído en los extremos; piensan que son prudentes, sabios, inteligentes. Sin embargo son sólo tibios, indecisos, pasivos espectadores de la historia. Se han convertido, sin caer en la cuenta, en el vómito de Dios. Habría que recordarles que es a la luz de ese texto revelado que deberían intentar actuar de más en más en nuestra Iglesia…”
Estos cristianos “light” son por lo general buenos profesionales en su área específica, conocen bien la tarea que llevan entre manos, pero tienen dificultad para anunciar su buena noticia dentro de ese contexto. Flotan un poco a la deriva, sin actitudes claras y su entorno va haciendo de ellos unos seres superficiales, indiferentes, permisivos, en quienes va anidando poco a poco un gran vacío de convicciones.
En el cristiano “light” no hay entusiasmos desmedidos ni están para heroísmos. Su cristianismo “descafeinado” es una síntesis insulsa que transita en lo que podríamos llamar “la banda media” de la Iglesia y la sociedad (alegóricamente, como venimos diciendo, son representativos de las comidas sin calorías, sin grasas, sin excitantes…, todo suave, liviano, sin riesgos y con la seguridad garantida por delante). Un cristiano así no dejará seguramente ninguna huella. Pasará sin pena ni gloria. ¡Y pensar que había sido elegido para anunciar el Reino como el Nazareno! En su vida ya no caben las rebeliones y ha domesticado su moral hasta convertirla en una ética de reglas de urbanidad, cuando no en una estética ajustada a tradiciones. Una suerte de ideal aséptico es su trabajada utopía.
El cristiano “light” Es un tipo de cristiano, como decía Bernanos, “capaz de instalarse cómodamente incluso bajo la cruz de Cristo”. Diría que el problema fundamental ante este tipo de cristianos no es el ateísmo, cuanto la idolatría, es decir, no tanto cuánta fe en Dios tienen, sino en qué Dios creen. No por casualidad este fue el problema fundamental también para Jesús: por revelarnos un Dios insospechadamente parcial hacia los despreciados en un mundo estructurado por el poder como negación de los derechos de Dios y de los pobres, fue considerado blasfemo y ajusticiado.
En términos cristianos, Jesús fue un anti “light”. Exigió encarar la conversión a Dios, el cambio de vida y las actitudes éticas y religiosas desde su raíz. Así fue percibido por la clase gobernante y sacerdotal, y también por sus discípulos. Para sus parientes esto era un preocupante síntoma de locura (Mc3:21). No es de extrañar entonces que su actitud nada “light” le haya costado la vida.
Dejó claro que quien quiera seguirle debe no puede ser “light”. El seguimiento debe ser la opción fundamental, por sobre la de los padres, los hijos y la propia vida (Mt10:37-39). Cualquier bien, cualquier valor ha de ser sacrificado cuando se hace incompatible con esta opción (Mt18:8), a semejanza del que vende todo lo que tiene para adquirir una perla preciosa o un tesoro escondido (Mt13:44-46). La opción del cristiano es un compromiso tal que elimina el falso equilibrio del “servicio a dos señores” (Mt6:24; Lc12:21, 34).
La puerta que lleva a su Reino, no es ancha ni “equilibrada” como pueden pretender los cristianos “light”, sino estrecha (Mt7:13). Los que le siguen deben estar dispuestos a no tener donde reclinar su cabeza, deben romper con los compromisos mundanos, y una vez en marcha no deben siquiera mirar atrás (Lc9:57-62). Toda ganancia temporal no aprovecha de nada si nos separa de El (Mt16:25-26).
Jesús no oculta la violencia que habrá de hacerse el cristiano para seguirlo (Mt11:12), por un camino de amor y sed de justicia cuya consecuencia será la cruz (Mt16:21-24; Mt17:15). Llega hasta pedir a los que se bautizan que nazcan de nuevo (Jn 3:3), que se “hagan como niños” (Mt18:4) y que “ocupen el último lugar” (Mt20:26), después de haber “perdido y triturado su vida como el grano de trigo (Jn12:24-26).
Esta opción nada “light”, sin buscarlo, llevará a conflictos y tensiones, consecuencia lógica de la reacción que causa una fidelidad absoluta al Evangelio. Por eso el cristiano será objeto de odio (Mt10:22-25; Mt18:21; Jn15:19-25; Jn16:1), y de división (Mt10:34-35) como Jesús mismo fue objeto de odio y división, signo de contradicción (Lc2:34; Jn7:12-13). Frente a El es imposible mantener prudencia o indefinición, pues se está con El o contra El (Lc11:23).
La oposición del Evangelio al compromiso “light” está condensada en su ideal de felicidad, opuesta a la falsa dicha, según las bienaventuranzas de San Lucas (6:20-26). En contraste con las categorías “light” de la sensatez y del equilibrio mundano, los ricos, los satisfechos y los “bien considerados” son descalificados por el Nazareno. En cambio, los que para El están en la línea del equilibrio evangélico son los pobres, los hambrientos, los sufrientes, los expulsados, insultados y mal vistos a causa de su opción cristiana (Lc6:23).
Igual falta de mesura muestra Jesús de cara a ciertas exigencias que considera específicamente evangélicas. El amor fraterno que reclama no es solamente la actitud “sensata” y “honesta” de los buenos sentimientos y relaciones humanas “light”. Para El somos iguales a los “paganos”, que siguen esta ética “light”, si no llegamos a perdonar las ofensas “setenta veces siete” (Mt5:22), si no aprendemos a no juzgar
(Mt7:1) y a amar y perdonar a los enemigos y a los que nos perjudican
(Mt5:37-48) (Mt6:14). Más aún, exige optar por los débiles y pequeños
(Mt 5:40).La fe que Jesús exige no es la de los “sabios y prudentes”
(Mt11:25). Debe hacernos capaces de empresas sobrehumanas
(Mt14:25ss); bastaría “un grano de esta fe para trasladar las montañas” (Mt17:20; Mt21:21).
De cara a la verdad, Jesús es igualmente absoluto. Su fidelidad a esta verdad lo llevó al enfrentamiento final con el poder establecido, y a la muerte (Mt26:64; Mt23:11; Lc22:67ss; Jn18:35ss). En su entrega a la causa de la verdad, Jesús será radical en su crítica a la hipocresía, a la exterioridad (Mc7:3-13) y a toda forma de fariseísmo (Mt23:1ss; Mc2:27; Mt9:14; 11:16; 12:1ss; 15:7-11; 13:24).
La renuncia radical al poder y a la violencia (Mt26:51; 27:12; 27:40-44; 4:1ss; Mc14:61; 15:5; Jn18:22) tienen su mejor encarnación en la actitud de Jesús al entregar su vida por los demás (Jn10:15-18; 13:1).
El problema fundamental para los cristianos “light” es que terminan por aceptar como natural un evangelio “descafeinado” y un sistema económico y social insolidario. Y esto es colaborar con la maldad inserta en ellos. Luther King decía que hay tanta obligación moral en la no cooperación con el mal cuanto en la cooperación con el bien.
El cristianismo nos recuerda que cada persona es la guardiana de su hermano. El aceptar la injusticia pasivamente equivale a dar justificación moral a las acciones del malo; es una manera de dejar dormir su conciencia.
Como cristianos, debemos de apartarnos del intermedio y cultivar radicalmente el amor del Señor en nuestros corazones .
SIETE SUGERENCIAS PARA SER UN CRISTIANO RADICAL.
1. Mantente hambriento de Dios: Ora, sincérate con Èl, Lee la Biblia cada dìa.
2. Sierra las puertas al Diablo. (Renuncia a todos tus pecados y huye de las tentaciones.
3. Tira tu orgullo, tu ego, muere a ti mismo.
4. Cuida tu gozo. No dejes que los problemas te apaguen.
5. Predica a Cristo en todo tiempo. Pídele al Señor que cada día te de la oportunidad de hablar de Él.
6. Obedece al Señor y tus autoridades. No cuestiones ni tardes en obedecer y mucho menos critica a tus mayores.
7. Pasa tiempo con otros cristianos radicales, los hay, búscalos.
CRISTIANO es una persona como Cristo. Uno que cree en Jesucristo. Uno que demuestre en su vida las enseñanzas de Cristo.
gr. jristianós, "un seguidor de Cristo").
Nombre que se usó por la vez en Antioquía de Siria para describir a los
discípulos de Jesucristo ( Hch. 11:26 ). El texto no aclara quién originó el término. Se piensa que sería difícil que lo adoptaran los mismos Cristianos, aunque una antigua tradición nombra a Euodias, el primer obispo de Antioquía, como el originador del término.
En tiempos de Nerón, los Cristianos eran conocidos en Roma por el nombre de jrestiánoi. Como el término Cristo no significaba nada para los romanos, mientras que el nombre griego Restos era muy común entre los esclavos, el pueblo de Roma pudo haber pensado que los cristianos eran seguidores de algún Jresto, porque las palabras jristiánoi y jrestiánoi apenas se distinguían al oírlas. De cualquier manera, parece que fueron los paganos quienes por la vez aplicaron el término a los seguidores de Jesús, sin duda como un apodo para expresar burla, aunque para los Cristianos llegó a ser un nombre honorífico. La palabra aparece además en Hch. 26:28 y 1 P. 4:16.
MARCOS 10:17-31
Hoy en día existe tanta confusión y tantos modelos equivocados, que en realidad debemos tener mucho cuidado el modelo que asumimos para nuestra vida cristiana.
En la actualidad podemos contar al menos tres tipos diferentes de Cristianismo que se vive en la Iglesia.
Es muy importante que ubiquemos nuestras propias vidas en uno de ellos para que tomemos una decisión final y definitiva respecto a que clase de cristiano queremos ser. O que tipo de cristianismo queremos vivir y que vivan nuestras familias e hijos.
1. CARACTERÍSTICAS DEL CRISTIANO NOMINAL:
• Aceptó a Jesucristo en su mente y quizás en su corazón, pero no está dispuesto a hacer algún compromiso con Él o con la Iglesia y mucho menos renunciar a sí mismo. (Fútbol, amistades, costumbres, ideas, etc...).
• Se congrega pero no busca más de Dios.
• Escucha los sermones y cuestiona en su mente lo que oye.
• Su vida de oración es mínima aunque esté sirviendo en algún área de la Iglesia, eso le da estatus social y es el motivo de su servicio, ¡Ser visto!
• Lee la Biblia pero no para aplicarla en todas las áreas de su vida, sino para adquirir conocimiento simplemente.
• En general vive religiosamente, pero tolera el pecado y hasta algunas veces lo justifica. GALATAS 5:9 nos indica que “Un poco de levadura leuda toda la maza”. No importa cuan pequeño sea el pecado siempre es suficiente para destruir una vida si no nos arrepentimos y cambiamos de dirección.
2. CARACTERÍSTICAS DEL CRISTIANISMO DE DOBLE ANIMO
• Ama a Dios y desea más de el pero a veces abre puertas al enemigo y entonces pierde su gozo y su santidad. Existen varias maneras de abrir puertas al enemigo. A) Con mentiras o verdades a media
B) Mirando algo que no nos es permitido mirar.
C) Deseando algo que no nos pertenece.
D) Criticando o murmurando de los demás.
E) Dándole lugar a los malos pensamientos.
F) No sometiéndose a los padres, autoridades, pastores o líderes, etc...
• Se congrega a veces con mucha alegría y otras veces por obligación, cuando uno lo ve, lo ve apagado, sin brillo. No cuida su gozo NEHEMIAS 8:10
• Se deja vencer fácilmente por las pruebas y los problemas, deja todo lo que inicia por la mitad. Veamos que dice Jesús sobre los problemas:
A) Ten paz, Él ya venció JUAN 16:33
B) Ten animo. Jesús da ánimo MATEO 14:27
C) Dios nos esfuerza, ayuda y sustenta ISAÍAS 41:10
D) Él prometió estar con nosotros todos los días MATEO 28:30
• Se siente culpable de todos sus pecados PROVERBIOS 28:13 dice “El que encubre sus pecados no prosperará, más el que los confiesa y se aparta (dos pasos) alcanzará misericordia”. Luego no hay ninguna razón para sentirnos culpables si nos hemos arrepentido de corazón. La Sangre de Jesucristo nos ha limpiado... Veamos que dice Dios sobre nuestros pecados:
A) El borra nuestras rebeliones y no se acuerda más de ellas. (ISAÍAS 43:25).
B) Es se deleita en hacer misericordia (MIQUEAS 7:19) pero no por eso debemos perseverar en el pecado (ROMANOS 6:1-2)
3. CARACTERÍSTICAS DE UN CRISTIANISMO RADICAL
Aunque la palabra radical no aparece en la Biblia, Dios desea que seamos RADICALES. El Espíritu Santo dice APOCALIPSIS 3:15 “Ojalà fueses frío o caliente....” Jesús menciona en LUCAS 11:23 “El que no es conmigo contra mí es y el que conmigo no recoge desparrama”
Las características de un cristiano radical son:
• Vive hambriento de Dios, cada día busca más de su presencia, busca vivir en esa presencia permanentemente.
• Vive en santidad, es muerto al pecado, ya renunció a todo pecado. GALATAS 2:20; 2da. TIMOTEO 2:19; 1ra. JUAN 2:6
• Ha confesado todos sus pecados y se ha apartado de ellos PROVERBIOS 28:13. Tampoco se condena más por ellos.
• Se alienta y alimenta del gozo del Señor. Siempre vive en ese gozo. SALMO 16:11.
REFERENCIA SOBRE EL CRISTIANO DOBLE ANIMO – CRISTIANO LIGHT
“Porque Dios no nos dio un espíritu de timidez, sino un espíritu de fortaleza, de amor y de buen juicio” (2ª Carta de Pablo a Timoteo 1:7)
Tienen un perfil psicológico y espiritual muy particular. Se trata de personas que se autodefinen como cristianas, que están relativamente bien informadas, pero con escasa adecuación de su conocimiento teológico a su nivel de formación profesional. Son personas muy pragmáticas, abiertas a diversos campos de interés cultural, político, artístico, etc. pero con dificultad para trascender lo epidérmico del compromiso. Es un tipo de personas que tiende a tornar todo a su alrededor un poco volátil, etéreo, liviano… banal, permisivo.
Viven una especie de evangelio también “light” o “descafeinado”. Un evangelio que no es sal ni fermento en la sociedad. Que se ha tornado insulso, incapaz de otorgar sabor… En palabras del Nazareno, que sólo sirve para ser echado a la basura o para que lo pise la gente (Mateo 5:13). Han convertido al eu-angelion (buena noticia) en un dys-angelion (mala noticia). Por el bautismo creen que la fe les convirtió en privilegiados, cuando en realidad en el cristianismo todo es responsabilidad y no privilegio. Porque esa fe que tienen no es para que se salven ellos, sino para que les sirva como fermento, como algo a comunicar a los demás. Como una buena noticia ante las grandes preguntas (sobre la vida, la muerte, si amar vale la pena, si el malvado tiene la última palabra, etc.) que hoy se hace la gente.
Desgraciadamente han sido poco atentos a aquello que el profeta escribió de la Iglesia de Laodicea: “Conozco tus obras y no eres ni frío ni caliente. Ojalá fueras frío o caliente, pero como estás tibio y no eres ni frío ni caliente he de vomitarte de mi boca” (Apocalipsis 3:15.16). Es el tipo de cristianos típicamente tibios que creen estar en el justo medio; creen no haber caído en los extremos; piensan que son prudentes, sabios, inteligentes. Sin embargo son sólo tibios, indecisos, pasivos espectadores de la historia. Se han convertido, sin caer en la cuenta, en el vómito de Dios. Habría que recordarles que es a la luz de ese texto revelado que deberían intentar actuar de más en más en nuestra Iglesia…”
Estos cristianos “light” son por lo general buenos profesionales en su área específica, conocen bien la tarea que llevan entre manos, pero tienen dificultad para anunciar su buena noticia dentro de ese contexto. Flotan un poco a la deriva, sin actitudes claras y su entorno va haciendo de ellos unos seres superficiales, indiferentes, permisivos, en quienes va anidando poco a poco un gran vacío de convicciones.
En el cristiano “light” no hay entusiasmos desmedidos ni están para heroísmos. Su cristianismo “descafeinado” es una síntesis insulsa que transita en lo que podríamos llamar “la banda media” de la Iglesia y la sociedad (alegóricamente, como venimos diciendo, son representativos de las comidas sin calorías, sin grasas, sin excitantes…, todo suave, liviano, sin riesgos y con la seguridad garantida por delante). Un cristiano así no dejará seguramente ninguna huella. Pasará sin pena ni gloria. ¡Y pensar que había sido elegido para anunciar el Reino como el Nazareno! En su vida ya no caben las rebeliones y ha domesticado su moral hasta convertirla en una ética de reglas de urbanidad, cuando no en una estética ajustada a tradiciones. Una suerte de ideal aséptico es su trabajada utopía.
El cristiano “light” Es un tipo de cristiano, como decía Bernanos, “capaz de instalarse cómodamente incluso bajo la cruz de Cristo”. Diría que el problema fundamental ante este tipo de cristianos no es el ateísmo, cuanto la idolatría, es decir, no tanto cuánta fe en Dios tienen, sino en qué Dios creen. No por casualidad este fue el problema fundamental también para Jesús: por revelarnos un Dios insospechadamente parcial hacia los despreciados en un mundo estructurado por el poder como negación de los derechos de Dios y de los pobres, fue considerado blasfemo y ajusticiado.
En términos cristianos, Jesús fue un anti “light”. Exigió encarar la conversión a Dios, el cambio de vida y las actitudes éticas y religiosas desde su raíz. Así fue percibido por la clase gobernante y sacerdotal, y también por sus discípulos. Para sus parientes esto era un preocupante síntoma de locura (Mc3:21). No es de extrañar entonces que su actitud nada “light” le haya costado la vida.
Dejó claro que quien quiera seguirle debe no puede ser “light”. El seguimiento debe ser la opción fundamental, por sobre la de los padres, los hijos y la propia vida (Mt10:37-39). Cualquier bien, cualquier valor ha de ser sacrificado cuando se hace incompatible con esta opción (Mt18:8), a semejanza del que vende todo lo que tiene para adquirir una perla preciosa o un tesoro escondido (Mt13:44-46). La opción del cristiano es un compromiso tal que elimina el falso equilibrio del “servicio a dos señores” (Mt6:24; Lc12:21, 34).
La puerta que lleva a su Reino, no es ancha ni “equilibrada” como pueden pretender los cristianos “light”, sino estrecha (Mt7:13). Los que le siguen deben estar dispuestos a no tener donde reclinar su cabeza, deben romper con los compromisos mundanos, y una vez en marcha no deben siquiera mirar atrás (Lc9:57-62). Toda ganancia temporal no aprovecha de nada si nos separa de El (Mt16:25-26).
Jesús no oculta la violencia que habrá de hacerse el cristiano para seguirlo (Mt11:12), por un camino de amor y sed de justicia cuya consecuencia será la cruz (Mt16:21-24; Mt17:15). Llega hasta pedir a los que se bautizan que nazcan de nuevo (Jn 3:3), que se “hagan como niños” (Mt18:4) y que “ocupen el último lugar” (Mt20:26), después de haber “perdido y triturado su vida como el grano de trigo (Jn12:24-26).
Esta opción nada “light”, sin buscarlo, llevará a conflictos y tensiones, consecuencia lógica de la reacción que causa una fidelidad absoluta al Evangelio. Por eso el cristiano será objeto de odio (Mt10:22-25; Mt18:21; Jn15:19-25; Jn16:1), y de división (Mt10:34-35) como Jesús mismo fue objeto de odio y división, signo de contradicción (Lc2:34; Jn7:12-13). Frente a El es imposible mantener prudencia o indefinición, pues se está con El o contra El (Lc11:23).
La oposición del Evangelio al compromiso “light” está condensada en su ideal de felicidad, opuesta a la falsa dicha, según las bienaventuranzas de San Lucas (6:20-26). En contraste con las categorías “light” de la sensatez y del equilibrio mundano, los ricos, los satisfechos y los “bien considerados” son descalificados por el Nazareno. En cambio, los que para El están en la línea del equilibrio evangélico son los pobres, los hambrientos, los sufrientes, los expulsados, insultados y mal vistos a causa de su opción cristiana (Lc6:23).
Igual falta de mesura muestra Jesús de cara a ciertas exigencias que considera específicamente evangélicas. El amor fraterno que reclama no es solamente la actitud “sensata” y “honesta” de los buenos sentimientos y relaciones humanas “light”. Para El somos iguales a los “paganos”, que siguen esta ética “light”, si no llegamos a perdonar las ofensas “setenta veces siete” (Mt5:22), si no aprendemos a no juzgar
(Mt7:1) y a amar y perdonar a los enemigos y a los que nos perjudican
(Mt5:37-48) (Mt6:14). Más aún, exige optar por los débiles y pequeños
(Mt 5:40).La fe que Jesús exige no es la de los “sabios y prudentes”
(Mt11:25). Debe hacernos capaces de empresas sobrehumanas
(Mt14:25ss); bastaría “un grano de esta fe para trasladar las montañas” (Mt17:20; Mt21:21).
De cara a la verdad, Jesús es igualmente absoluto. Su fidelidad a esta verdad lo llevó al enfrentamiento final con el poder establecido, y a la muerte (Mt26:64; Mt23:11; Lc22:67ss; Jn18:35ss). En su entrega a la causa de la verdad, Jesús será radical en su crítica a la hipocresía, a la exterioridad (Mc7:3-13) y a toda forma de fariseísmo (Mt23:1ss; Mc2:27; Mt9:14; 11:16; 12:1ss; 15:7-11; 13:24).
La renuncia radical al poder y a la violencia (Mt26:51; 27:12; 27:40-44; 4:1ss; Mc14:61; 15:5; Jn18:22) tienen su mejor encarnación en la actitud de Jesús al entregar su vida por los demás (Jn10:15-18; 13:1).
El problema fundamental para los cristianos “light” es que terminan por aceptar como natural un evangelio “descafeinado” y un sistema económico y social insolidario. Y esto es colaborar con la maldad inserta en ellos. Luther King decía que hay tanta obligación moral en la no cooperación con el mal cuanto en la cooperación con el bien.
El cristianismo nos recuerda que cada persona es la guardiana de su hermano. El aceptar la injusticia pasivamente equivale a dar justificación moral a las acciones del malo; es una manera de dejar dormir su conciencia.
Como cristianos, debemos de apartarnos del intermedio y cultivar radicalmente el amor del Señor en nuestros corazones .
SIETE SUGERENCIAS PARA SER UN CRISTIANO RADICAL.
1. Mantente hambriento de Dios: Ora, sincérate con Èl, Lee la Biblia cada dìa.
2. Sierra las puertas al Diablo. (Renuncia a todos tus pecados y huye de las tentaciones.
3. Tira tu orgullo, tu ego, muere a ti mismo.
4. Cuida tu gozo. No dejes que los problemas te apaguen.
5. Predica a Cristo en todo tiempo. Pídele al Señor que cada día te de la oportunidad de hablar de Él.
6. Obedece al Señor y tus autoridades. No cuestiones ni tardes en obedecer y mucho menos critica a tus mayores.
7. Pasa tiempo con otros cristianos radicales, los hay, búscalos.
Esta comunidad fue dirigida por Ariel Gonzalez y Wanda Gonzalez
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